Carmen Lucía Torres es Exatec, graduada en el 2012 por el Tecnológico de Monterrey Campus Monterrey en Ingeniería en Agrobiotecnología. Cursó la mitad de sus estudios en Campus Querétaro, en la carrera de Industrias Alimentarias. Su experiencia ha sido fundamental para llegar a construir la empresa que tiene ahora “Capricho sin culpa”.

Desde sus estudios en la Preparatoria Tec Campus Querétaro, participó en el equipo de tenis, grupo en el que siguió hasta concluir su carrera en Ingeniería. Durante su participación en el equipo, hizo muchas amistades que más tarde serían de ayuda para hacer crecer su empresa.

Comenzó estudiando Ingeniería en Alimentos pero tiempo después se tuvo que cambiar a Ingeniería en Agrobiotecnología y continuó estudiando en el Campus Monterrey.

Cuando se graduó en mayo del 2012 entró a trabajar al negocio familiar de invernaderos donde cultivaban pimienta. Fue en ese momento que puso en práctica todo lo que aprendió en el Tec “Y me encanta la parte del Tec porque ya hasta que pones tu negocio es cuando valoras todo lo que te enseñan”.-comenta Carmen.

Durante el tiempo que estuvo trabajando en el invernadero, tuvieron muy buenos resultados pero por diferentes circunstancias perdieron el rancho. Por esta razón, Carmen entró a trabajar en una empresa llamada “Lechugas Seba” del grupo Bimbo ubicada en León, Guanajuato.

“La verdad un perfil del alumno del Tec de Monterrey para ellos es muy atractivo porque manejas idiomas y saben que has tenido experiencia internacional”. agrega.

Su hermano era un chef recién graduado y al igual que Carmen tenía hábitos alimenticios diferentes. Él es vegano y Carmen vegetariana, y entre los dos decidieron crear un helado orgánico. Empezaron su marca con productos como el helado y el pan dulce.

“Era literal capricho sin culpa. El sin culpa era con doble defensa tanto por un lado para la salud, usamos puro edulcorantes naturales. Podíamos desarrollar varios productos para gente diabética y para gente con dietas porque no tiene lactes. Y además el sin culpa porque queríamos que fuéramos amigable con el medio ambiente y al ser vegano nada que provenga de animales. El nombre fue como la filosofía”.- agrega.

La marca Capricho sin Culpa comienza en la Ciudad de México en la colonia Condesa para después establecerse en Querétaro. Ésto con el objetivo de que Carmen y su hermano pudieran enfocarse más en el negocio porque empezaron a tener ofertas para mover más sus productos.

Nunca imaginaron que podían tener un gran impacto en la sociedad. Su mercado fue creciendo, hasta llegar a gente con problemas de colesterol, intolerantes a la lactosa, al gluten e incluso a personas diabéticas.

El negocio comenzó a enfocarse en la parte del marketing digital, en específico la red social Facebook e Instagram. Fue así como sus productos empezaron a ser más variados; pasteles, hamburguesas, pizzas, waffles sin gluten, molletes y enchiladas.

Por último, Carmen realza la importancia de los vínculos que se crean aquí en el Tec porque es por medio de estos que van creciendo las empresas pequeñas.

“Todas las relaciones que haces durante la carrera, son importantes, tengo varios amigos que pusieron negocios de crossfit, todo esto saludable entonces por ahí se puede crear una relación”.comenta.

Los valores de Capricho sin culpa se basan en la salud y en el cuidado del medio ambiente. Éstos son muy importantes para la empresa ya que sus integrantes no serían capaces de sacrificar esos valores para obtener mayor utilidad: “Empiezas con mil dudas pero vale la pena, no hay nada como crear algo que tenga tus valores” . concluye Carmen.

Arlette Mendoza (LMC)

16/02/2017
Para conocer las carreras (ingenierías y licenciaturas) del Tec de Monterrey Campus Querétaro visita nuestro sitio http://venaltec.queretaro.itesm.mx