En el 7° Congreso Internacional de Educación Superior en La Habana, Cuba, el más importante de educación superior del mundo, estuvieron presentes varios ministros de educación de países como Venezuela, España, China y Cuba con la participación de miles de delegados de más de veinte países. El siguiente texto constituye un resumen de la ponencia que presenté en el Taller de Pedagogía.

El American Board of Engineering and Technology (ABET) establece como una de las competencias genéricas relevantes en los graduados de las carreras de Ingeniería, “la habilidad para comunicarse de forma efectiva”. Si con la educación se pretende que un estudiante egresado de una carrera de ingeniería: sea un buen líder en su familia, empresa o sociedad, aumente su influencia, prestigio y habilidad para lograr que las cosas se realicen. Despierte entusiasmo entre la gente, lo cual constituye la base fundamental para un cierre de ventas, el trabajo en equipo efectivo y la consecución de logros que les lleve a una vida satisfactoria, plena y feliz. Entonces la mayoría de los estudiantes de ingeniería en México necesitan sobreponerse a ciertas actitudes limitantes, que llegan incluso a considerar “naturales” y que entorpecen su desempeño en la vida.

Una de las actitudes limitantes más poderosas que existen es el temor. En muchas ocasiones, aquello a lo que se teme carece de bases y no es más que una mentira con apariencia de realidad. No obstante este temor es tal que puede llegar a provocar parálisis. Hablar en público es un buen ejemplo de esto y se encuentra a la cabeza de la lista de los mayores temores del ser humano, incluso por encima del temor a la misma muerte; a tal grado que cuando se le pide a alguna persona que exprese algunas palabras ante un auditorio, llega a pensar o a decir: -“me quiero morir”, dicho de otra manera: tal pareciera que prefiriese morir antes que hablar.

El adiestramiento y perfeccionamiento de los estudiantes como oradores puede servirles en los negocios –y en la vida–, más que el conjunto de todas las demás cosas que hayan estudiado, porque elimina la timidez y la falta de confianza en ellos mismos y les procura el valor y el aplomo para tratar con la gente.

Sabemos que el mando generalmente corresponde a la gente que puede ponerse de pie y decir lo que piensa.
Pensar y expresar las ideas con claridad, efectividad y soltura, tanto en conversaciones familiares, de amigos, de negocios, así como ante grupos más numerosos, es tal vez la habilidad más preciada del ser humano.

¿No sería importante entonces que en nuestras universidades se dediquen cursos y esfuerzos para desarrollar y asegurar la competencia más apreciada entre todas, independientemente de las profesiones a las que se vayan a dedicar las personas?

Una de las grandes experiencias de la vida es la de ejercer el liderazgo: el tener y aprovechar la oportunidad de influir en la gente: en sus ideas, en su trabajo y hasta en sus vidas.

Todos somos vendedores, no solo de imagen, productos o servicios; sino también de ideas. Así los diferentes líderes tienen necesidad de transmitir sus objetivos para sumar a los demás en sus proyectos, informar eficazmente, persuadir, influir en la forma de pensar de las personas.

Una equivocación del líder tiene consecuencias exponenciales. W. Edwards Deming, uno de los precursores del Milagro Japonés, determinó que las fallas de calidad es deben en un 85% a los líderes y sólo en un 15% a los trabajadores. Se dice además que un líder es 50% lo que piensa y un 50% cómo lo expresa; por lo que podemos inferir que la comunicación efectiva del líder constituye un factor de muy elevado impacto en el éxito de las organizaciones.

Se ha dicho que la pluma es más poderosa que la espada. Las palabras y las emociones descargadas en ellas pueden tener un impacto mayor que cualquier arma. Las palabras pueden cambiar rumbos de empresas, de vidas, de gobiernos, de sistemas económicos, etc.

Muchos de los grandes líderes a través de la historia se han caracterizado por haber sido grandes comunicadores. La comunicación tiene una función trascendental en nuestra relación de pareja, determina el tipo de nexos que tengamos con nuestros hijos y, en general, influye en nuestra capacidad para relacionarnos con los demás.

A nivel empresarial, la capacidad para comunicarse asertivamente es parte fundamental del buen funcionamiento de una organización y juega un papel preponderante en las actividades diarias de la compañía: Las ventas, la atención al cliente y a los proveedores, la delegación de las responsabilidades, el proceso de negociación y el desarrollo de reuniones y planes de trabajo.

Los líderes deben cultivar el arte de la comunicación: ser excelentes oradores y estar convencidos de lo que desean comunicar, ya que lo que verdaderamente convence es la convicción. La firmeza en ideas es la que da la fuerza a las palabras. La pasión auténtica no se puede simular.

Podemos afectar, sensibilizar y conmover a la gente con palabras cargadas de emoción con una intensidad y efectividad significativamente mayores, que con solo palabras. Una persona puede tener en mente grandes ideas, conceptos y proyectos; pero si no tiene la competencia para expresarlos claramente, entusiasmar, persuadir e influir a quienes lo escuchan, estará anulada.

Los grandes líderes de la historia han sido capaces no solo de definir objetivos, sino también de saber venderlos, teniendo como premisa básica, que esto puede lograrse solamente si ellos mismos están convencidos de las metas planteadas. Los líderes seducen con ideas y trato a sus colaboradores.

La seducción consiste en atraer, conquistar y convencer a los demás haciéndolos sentir los orgullosos de su propia participación y no en imponer o dar órdenes. Para desarrollar la habilidad de la comunicación efectiva, los líderes deben estar conscientes de que deben practicar a diario: para desarrollar el estilo, la viveza y las emociones que descargarán en las palabras adecuadas para lograr sus objetivos, aprovechando cualquier oportunidad en las reuniones familiares o de amigos, en las juntas de trabajo, en las conferencias y seminarios, etc., de participar activamente, externando opiniones, sugerencias y argumentos con claridad, soltura y entusiasmo.

Se requiere leer más para poder decir más y se requiere mucha práctica para poder comunicarse de forma efectiva; adquirir y usar nuevo vocabulario, para emplear las palabras adecuadas al expresar las ideas.

En el lenguaje de las computadoras se establece: “Si nada entra, nada sale”. Por lo que debe contar con múltiples entradas como lecturas, experiencias, viajes, diálogos, conferencias, conciertos, contacto e interrelación con gente diversa, que le sensibilice, afecte y conmueva en la experiencia diaria de la vida, la gente, las empresas, las instituciones, etc. Podemos así aplicar, de esta forma, la frase célebre de Neruda: “Quien no lee y no viaja, no vive”.

En la Misión 2015 del Tecnológico de Monterrey, como parte del perfil del alumno y del egresado se establece: La comunicación efectiva en español e inglés (Tecnológico de Monterrey, 2005). Valdría la pena documentar lo hecho hasta ahora para analizar si realmente lo estamos logrando.

Este trabajo presenta una estrategia que emana del compromiso institucional con la congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos, parte esencial del comportamiento ético.

* El autor de la nota es el Director de la Carrera de Ingeniero Mecánico Administrador del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro. Además es profesor, investigador, conferencista y escritor.

Si deseas conocer más de la carrera de la carrera de IMA o más información su correo es: jlortiz@itesm.mx

También visita http://www.venaltecqueretaro.com

03/05/2010
Para conocer las carreras (ingenierías y licenciaturas) del Tec de Monterrey Campus Querétaro visita nuestro sitio http://venaltec.queretaro.itesm.mx

Comentarios

comentarios